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KEEP CALM and GO BAREFOOT

jueves, 27 de febrero de 2014

XXX Maratón de Sevilla....




El sufrimiento es muy desagradable, pero cuando es evitable y pasajero y a pesar de ello nos aferramos a él, sabemos que siempre debe tener un buen fin. El mejor antídoto para superarlo es imaginar y soñar con la satisfacción que te puede deparar el fin de dicho estado.


Quizás la reflexión anterior a mi parecer define lo que es en su justa medida completar un maratón.
Por cuarta vez me enfrentaba a esta mítica distancia, como siempre mi equipaje emocional estaba dividido. La mayor parte de la bolsa de viaje estaba ocupada por la ilusión, las ganas, la esperanza y sobre todo el convencimiento de que todo podía salir medianamente bien que ya es bastante. El resto de la bolsa se completaba inevitablemente por las dudas, los temores y todas esas tétricas historias que no hay forma de que se nos vayan de la cabeza en los prolegómenos de un reto de esta magnitud.



Pero en fin, lo importante es que allí estábamos los cinco dispuestos a vencer a Filipides. El punto de reunión fue el Palacio de Congresos, allí me reuní con Jorge, J.Carlos Miguel y Miguelón, donde degustamos la comida de la pasta ofrecida por la organización. Un buen rato tuvimos que esperar en la cola para poder comer, pero las bromas y el ambiente que había en la zona atenuaron la espera. El menú como es habitual: plato de macarrones, un poco de salmorejo, fruta, chocolatinas y bebidas a discreción, en línea generales aceptable. Después nos dirigimos a la feria del corredor, mejor y más completa que años anteriores.



 Mucha animación en todos los stands, por una parte muchas marcas deportivas y por otra se encontraban representaciones de diferentes maratones como el de Madrid, Valencia, Lisboa, Bilbao o Málaga. También tuvimos la ocasión de hacernos unos test de índice de glucemia y de control de tensión arterial, afortunadamente a todos nos salió dentro de los parámetros normales. Igualmente tuve la suerte de conocer y saludar a la simpatiquísima Alma Obregón de CupCake, la número uno en repostería runnera del mundo mundial que estaba firmando su ultimo trabajo y ademas maratoniana. Aproveché al igual que Jorge y nos compramos unas pantorrilleras comprosport que las encontramos a muy buen precio. Fue un acierto, ya que mis antiguas medilast estaban para el arrastre. Algunas fotos y de recogida, antes nos llevó Miguelón al barrio de los Remedios a tomar un cafelito. Este año teníamos decidido recogernos lo antes posible por lo que decidimos cenar en el hotel .



Llevaba unos días con un dolo en la zona del piramidal, la verdad es que me tenía un poco agobiado, no le quería dar mucha importancia, pero no se me iba de la cabeza. Para mitigar algo, aunque fuese solo en plan placebo, me traje de casa una manta eléctrica, la cual tuve toda la noche debajo del glúteo, no sé si haría algo, pero a las seis cuando sonó el reloj, prácticamente habían desaparecido las molestias.
Contundente desayuno en el bufet y rumbo al olímpico, llegamos con el tiempo justo, aparcamos y directo al guardarropa. Nos encontramos con nuestro compañeros de fatiga los Lomitos Running y nos fuimos con ellos a dejar las bolsas. Este año el ropero estaba perfectamente organizado, nada que ver con la chapuza del  pasado. Nos cambiamos y corriendo para la salida. Me paso por el túnel de acceso al estadio para saludar a los amigos blogueros que previamente habíamos quedado, pero ya era demasiado tarde, se habían marchado. Solo pude saludar a Miguel de Corre corriendo que me lo encontré camino de los cajones.
Según mi marca acreditada, me habían encuadrado en la zona de 3:45, pero Juan Carlos me convence para que me meta en la de 3:30, soy algo reacio pero al final cedo y nos metemos. Mi estrategia de carrera era en primer lugar valorar las sensaciones de los primeros kilómetros y actuar en consecuencia. La verdad es que aunque la preparación no había sido muy rigurosa, me encontraba con fuerza, a la vez que con bastantes dudas por mis habituales molestias. Pretendía salir entre 5:05 y 5:10 y ya veríamos como se desarrollaba todo. La música a tope la piel de gallina y el estomago lleno de mariposas revoloteando. No sé si hubo pistoletazo, pero de pronto arrancó la carrera. Nada más empezar a trotar, Juan Carlos apretó y se fue, solo duró 20 segundos conmigo, muy entendible pues él se encontraba aunque con algunas molestias en una fenomenal forma. Si todo me salía medianamente bien, tendría que andar entre los 3:35 y 3:45, aspirar a arañar más el crono podría suponer entrar en esa línea invisible que está justo al filo del precipicio y si intentas asomarte cabe la posibilidad de que te caigas. Mirar constantemente al crono me suele agobiar, lo configuro para que me marque el tiempo, la distancia recorrida y la velocidad, de los ritmos me olvido. Según mis cálculos para cumplir mis objetivos tendría que llevar una velocidad media en toda la prueba entre 11,7 y 11,9 km/h.
Los dos primeros kms los hago a ritmo muy vivo, más de lo que pensaba, voy muy rápido y creo que así no puedo seguir. Me propongo bajar un poco y justamente delante, me encuentro a Miguelón, me pongo a dos metros y no le digo nada, solo sigo su estela. Constantemente le veo mirando el crono, lo llevaba todo muy calculado, quería hacer un sub 3:20 e iba a un ritmo muy fuerte. Me acoplo a él y así estoy los siguiente ocho kms. siempre detrás . El garmin se clava en 12,8 km/h., constantemente se me pasa por la cabeza que esta no es mi carrera, pero me encuentro bien y continuo hasta el segundo avituallamiento (km. 10) que me paro a beber, Miguel continua y se me aleja. Quizás es lo que mejor me pudo pasar. Yo continuo a lo mío y con los 12,8 fijos. Llega el km. 15, las molestias siguen sin aparecer y las sensaciones cada vez mejores. De vez en cuando me como un orejón, hace tiempo que desistí de geles y barritas energéticas, no me han aportado gran cosa cuando las he utilizado, también llevaba tres pastillas de glucosa para algún momento puntual. En el Km. 20 me sorprendo, sigo a un ritmo fantástico, los 12,8 siguen inamovible y me lanzo a por la medía. Llego a pensar en algún momento que el GPS se ha quedado pillado, no es normal que a estas alturas siga de esta forma. En principio quería llegar al mediomaratón en 1:46, pero sorprendentemente paso por el arco a 1:40, menudo subidón. Voy fenomenal pero sigo pensando que lo más duro queda por llegar. El calor empieza a aparecer y me fijo la siguiente meta, los 30kms. Poco a poco van pasando y siempre intento dentro de lo posible ir metido en algún grupo, sigo parando en todos los avituallamientos y bebiendo todo lo que puedo. Y por fin  llego al 30, cojo una esponja y me refresco, ya empiezo a notar algunos síntomas de cansancio, aparece el campo del Betis y giramos para enfilar, para mi, el tramo más duro del recorrido, la avenida de las palmeras. Una recta interminable que no tiene fin y con el sol de cara haciendo de las suyas, se me hace pesadísima, tengo que echar mano de las pastillas de glucosa, las alarmas se empiezan a encender, la velocidad media baja a 12,7 km/h, paso un pequeño bache de unos tres kms, pero que afortunadamente lo supero. Sobre el 35, me encuentro a Juan Carlos andando , menudo chasco, le pregunto quillo que te pasa, me contesta, me he lesionado no puedo correr, sigue tu y suerte. Se me hace un nudo la garganta, cuantas tardes entrenando juntos y haciendo planes para esta carrera y todo al garete. Es la ley del maratón, cuando menos te lo esperas te devora. Por fin termino la Palmera antes de que termine ella conmigo. Afortunadamente me recupero al entrar en el Parque de María Luisa, quizás por lo sombrío de la zona o por la cantidad de gente que hay animando. Llega la Plaza de España, la zona más bonita de la carrera, la estampa es indescriptible, como animaba el personal, impresionante, la piel de gallina y a enfilar el final. Entramos por Reyes Católicos, la Catedral, había zonas que casi había que pasar en fila india de tanta gente como había dando aliento y apoyando. La fuerzas ya van justas, empiezo a pensar seriamente que puedo bajar de 3:35 mi actual marca, pero aun quedan los últimos terroríficos y más difíciles kms. Me tomo la segunda pastilla de glucosa, empiezo a sentir los primeros síntomas de fatiga, pero tengo que seguir, he llegado hasta este punto mejor de lo previsto y tengo que aprovechar la oportunidad. Pasamos la alameda de Hércules y me encuentro a Miguel de Corre corriendo, lo saludo y me dice que va regular, me da ánimos y me dice que si sigo así, entro en 3:25. La verdad es que me animo y empiezo a tirar un poco más, ya prácticamente lo tengo hecho. Cruzamos el rio, sigo tremendamente cansado pero no agotado, las fuerzas aun me acompañan , no sé de donde salen pero las tengo. Cuando veo el cartel de 40kms. me da un vuelco el corazón, aprieto los dientes y empiezo a dar lo último que me queda. Y por fin el estadio a lo lejos, ya no queda nada, empiezo a adelantar corredores, la ilusión me llena, me colma, me da fuerzas. Casi lo tengo, entro en el estadio por la tremenda oscuridad que inunda el túnel para salir de nuevo la luz de un estadio abarrotado de gente animando y gritando. Me siento tremendamente contento, me acuerdo de mi mujer, de mis hijos, de mi madre de mi padre que seguro que está contentísimo y liando la grande en el cielo. Ya solo queda la recta final, se me saltan las lagrimas voy flotando, que sensación tan maravillosa, quiero llegar pero a la vez no quiero que se termine este mágico e irrepetible momento. Cruzo el arco meto un enorme salto y paro el garmin. No me lo puedo creer le he metido un bocado a mi marca de 7 minutos y lo más fantástico es que  he logrado bajar de ese 3:30 que jamás me podría imaginar.
Se acerca una chica y me felicita me das dos beso y la medalla. Increíblemente recupero muy bien, estiro un poco y me dirijo hasta el interior, me dan un plástico para que me abrigue y me tomo una cerveza que me sabe a gloria.
Miguelón se marcó un carrerón, entro en 3:20, Jorge le metió un buen pellizco a su marca, dejándola en 3:43, Miguel que debutaba en la distancia fenomenal 3:48 y J. Carlos pudo llegar con bastante dificultad y también consiguió su merecida medalla.
No me quiero olvidad de mis compañeros lomitos, Oscar, Manolo, Antonio Daniel, Javier y Bernardo entre otros que terminaron mejorando sus marcas personales . Enhorabuena campeones.


Primer reto conseguido, soy cociente que prácticamente he tocado techo, que superar estos números me resultará tremendamente difícil. Quizás los astros se hayan alineado para que todo saliera de esta forma, no puede ser de otra manera. No he hecho ninguna serie, ninguna tirada larga y he estado bastante tiempo parado por mis maltrechas y repetitivas lesiones. Pero en fin, seguimos dando guerra y el próximo reto si todo va bien será el Mapoma como me gusta llamarlo. Dentro de algo más de dos meses intentaré dar de nuevo todo lo que pueda.

11 comentarios:

MIGUELON dijo...

Espectacular cronica Angel, me alegro muchisimo por ti porque se que has sufrido lo que no esta en los escritos. En Abril, iremos juntos al MAPOMA, sera un honor estar junto a usted en el campo de batalla

Barroso dijo...

Menos mal que las sensaciones que llevabas en la mochila estaban divididas mitad satisfacción y la otra mitad preocupacion jejejejeje , pedazo de crono amigo Angel enhorabuena eso no esta en a tiro de cualquiera eres grande amigo felicidades , preciosa la cronica, un fuerte abrazo

Miguel dijo...

Te salió bordado, veo tus tiempos de paso y tuvimos que ir cerquita todo el rato, yo también pasé la Media en 1h40...claro hasta que me diste el hachazo, jeje. Un abrazo Angel y mucha suerte para Mapoma.

Manuel Gonzalez dijo...

Lo que decimos muchas veces, que un buen entreno no asegura una gran marca pero tener un buen día solventa todos los problemas, muchas felicidades y me alegro un montón.
ENHORABUENA CAMPEON!!

Damián Sánchez dijo...

marcón

David "Matraca" dijo...

Me alegro enormemente campeón, has hecho una carrera muy buena con un pedazo de marca.

Pero bueno, creías que entrenando por el magnífico parque de la bahía de algeciras tarde o temprano no bajarías?

salu2

Abuelo Runner dijo...

SUPONGO QUE ALGO ABRAS TENIDO QUE HACER BIEN PARA HACER ESE TIEMPO.. QUE ESTA DE MARAVILLA, LA VERDAD ES QUE CON LA EDAD Y LO DURA QUE ES LA MARATON, MUCHAS VECES TENEMOS QUE HACER UN PENSAMIENTO DE LO QUE QUEREMOS PARA NOSOTROS.
MUCHAS FELICIDADES TE LO AS CURRADO A LO GRANDE Y FELICITA A TODOS TUS COLEGAS DE PARTE DEL ABUELO RUNNER.
SIENTO MUCHO A PERDIDA DEL GENIO PACO DE LUCIA.

Antonio Morales dijo...

Los tiempos no salen solos... Sí has hecho ese marcón es porque te lo has currado. El correr no es sólo hacer series y tiradas largas...es creer en uno mismo, hacerse como corredor y conocerse. Enhorabuena, te le mereces

Jorge dijo...

Te lo dije el domingo pero hay que reiterarlo: enhorabuena, Angel. Mucho merito y mucho trabajo en esas tres horas veintisiete.
Siento no poder acompanaros a Madrid, pero me asaltan las dudas.

Yolanda Pingüina Veloz dijo...

Enhorabuena, gran marca! Debes estar en muy buena forma para no haberlo preparado mucho y que te haya salido esta carrera.
Gracias por tu visita a mi blog, yo también me quedo por aquí ;)

Javier G. Martín dijo...

Hola compañero, perdona por la tardanza en leer tu crónica,
una pena no verte en la salida compañero.
Y sobre todo enhorabuena por tu carrera y por ese buen tiempo
te lo mereces
un fuerte abrazo