
“Hace muchos años, existía un pueblo en el sur de España. Pueblo en el que los niños desde hacía muchos años no recibían la visita de los Reyes Magos. ¿El motivo?. Pues un Gigante, El Gigante de Botafuegos, que como todos los Gigantes eran malvados y disfrutaba haciendo el mal. Así que la víspera de la noche de Reyes hacía un fuego tan grande, tan grande, que el humo de éste cubría toda la ciudad con un manto impenetrable. De esta manera, al no ver el pueblo, los Reyes pasaban de largo y no dejaban los regalos a los niños. Entonces, un año, los niños del pueblo decidieron que le tenían que dar su merecido al Gigante. Así que en la víspera de Reyes cogieron todas las latas, cacerolas, cacharros viejos, que tenían en sus casas y salieron a la calle arrastrándolas y golpeándolas. Ante semejante ruido el Gigante huyo aterrorizado y no pudo hacer el fuego como años anteriores, y los Reyes Magos pudieron dejar sus regalos. Así, desde ese día, el cinco de enero los niños de este pueblo salen a la calle arrastrando latas, para que el Gigante no vuelva a encender el fuego y los Reyes puedan dejar sus regalos.”
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Perfil del recorrido. |
Esta bonita historia me sirve para titular la tiradilla que hemos hecho hoy. La conocemos como Botafuegos ya que transcurre por la periferia de Algeciras justo donde empieza el Parque de los Alcornocales y donde se encuentra el Centro penitenciario.
Sobre las 07:30 con Manolo y Miguel nos hemos puesto manos a la obra, hemos salido de la zona de San García (Getares) dirección Norte, atravesando toda la zona portuaria de la ciudad, llegando hasta la Menacha (polígono industrial ) que es donde se encuentra el Estadio. Hasta aquí ha sido un recorrido por asfalto con alguna que otra cuesta. A partir de aquí enfilamos la segunda mitad del recorrido donde el paisaje es espectacular, parte del trayecto lo realizamos por un carril de tierra que pasa justo por delante de la cárcel, hasta llegar casi a la barriada del cobre en continua subida. Una vez por aquí desembocamos en la N-340 girando por un carril llamado "los yanquis" que casi nos lleva al punto de partida, eso sí, coronando una cuesta de unos 200 m. con la reserva encendida y que con un desnivel brutal, nos deja casi para el arrastre. Al final han sido 19,7 Km. y dos horas a un ritmo muy tranquilo, disfrutando de la magnífica mañana y de la compañía de mis amigos.